Crisis económica ‘09: Latinoamérica enfrentará un “enorme estrés”
Apr 24th, 2009 | By | Category: Crisis InmobiliariaEl deterioro de la economía global ha ensombrecido el año nuevo en América Latina. Mientras los líderes de la región inicialmente tomaron una actitud positiva al enfrentar las noticias negativas del exterior, la mayoría de ellos están ahora creando planes para generar empleos, intentando evitar que los sistemas financieros se desbalanceen y armando programas sociales para el caso de que la recesión se prolongue. “Es muy difícil tener un panorama optimista para la región” pues los países “enfrentarán un enorme estrés”, manifestó ante el Servicio de Noticias Católico Michel Shifter, vicepresidente político en el Diálogo Interamericano de Washington, y Profesor Adjunto de Política Latinoamericana en la Universidad de Georgetown. Los expertos vaticinan que la crisis golpeará más duramente a los latinoamericanos pobres, pues elevará las tasas de desempleo, ampliando el trabajo en la economía informal, es decir, donde no hay seguro social, pensiones ni otros beneficios, y ampliará la desigualdad entre ricos y pobres. Las dificultades económicas y los recortes en el gasto social dispararán el descontento de las personas, que se verá reflejado en las encuestas o en las calles.
La crisis financiera mundial terminó con cinco años de auge que generó una expansión de la economía regional a un promedio de 5 por ciento anual, con algunos países como Argentina, Perú, Costa Rica y la República Dominicana creciendo a una tasa mayor al 7 por ciento. En el año 2008, el crecimiento se redujo a 4,6 por ciento y el pronóstico más optimista para este año es de 1,9 por ciento, según la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe de las Naciones Unidas.
El auge fue alentado por la exportación de materiales brutos como minerales, petróleo y madera hacia Estados Unidos y gigantes en ascenso como China, además del envío de dinero a modo de ayuda familiar por parte de emigrados que trabajan en el exterior. La prosperidad dejó a la mayoría de los países de la región con un superávit presupuestario que les servirá como escudo ante la recesión global pero no podrá defenderlos por completo, según un informe de la Comisión emitido en diciembre.
La caída de los precios internacionales del petróleo ha afectado a países como Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia, mientras que en Perú la reducción en la demanda de metales dejó sin empleo a miles de trabajadores de compañías mineras y sus abastecedores.
Una de las máximas preocupaciones de los expertos es que los altibajos de la economía afecten al sector político, en especial en los países que han modificado sus sistemas en los últimos años.
Los bolivianos han votado en enero para aprobar una nueva Constitución y la situación generó protestas y una gran controversia. La aprobación del nuevo texto generó que el Congreso tuviera que realizar un ajuste de la legislación, y las elecciones presidenciales y legislativas fueron reprogramadas.
Por otra parte, Chile, Uruguay, Honduras, El Salvador y Panamá también tendrán elecciones presidenciales.
En Ecuador, donde una nueva Constitución fue aprobada y el presidente Rafael Correa buscará su reelección el 26 de abril, agrupaciones indígenas han realizado cortes de calles para protestar por las leyes que alientan la minería a gran escala, pues aseguran que amenaza al medio ambiente y a su propio estilo de vida.
Mientras que algunos analistas temen que la crisis económica reduzca el interés por los problemas ambientales en la región, la región amazónica será un tema de preocupación durante este año, de acuerdo con Rick Jones, director regional de solidaridad y justicia global en los Servicios de Ayuda Católica, la sede y agencia de desarrollo de ayuda humanitaria de los obispos estadounidenses.
En Brasil, donde los obispos católicos han convertido a la selva amazónica en una prioridad, el gobierno anunció recientemente un plan para reducir a la mitad la deforestación en los próximos diez años. En el país limítrofe de Perú, el Ministro de Medio Ambiente Antonio Brack reveló a periodistas extranjeros en enero que con asistencia financiera el país podría detener las talas en una década. Según sus palabras, los países europeos ya han prometido más de 7 millones de dólares para la conservación de la vegetación.
Sin embargo, los recortes presupuestarios podrían provocar que los países reduzcan los gastos de conservación, lo que pondría en riesgo esos planes.
La crisis también obliga a los latinoamericanos que actualmente residen en el exterior a tomar decisiones difíciles. Muchas familias en América Latina dependen del envío de dinero por parte de sus familiares. En los países centroamericanos, el 40 por ciento de los ingresos del extranjero corresponden a estos envíos.
Pero ese flujo financiero se ha reducido. Mientras los envíos de dinero se dispararon de 30 mil millones de dólares hasta 45,5 entre los años 2004 y 2006, las cifras se estancaron en 45,9 mil millones durante el año pasado.
Sólo la mitad de los latinos que residen en países extranjeros declararon haber enviado dinero en el año 2008, mientras que en 2006 el 73 por ciento lo hacía. El recorte de estos ingresos podría llevar a más familias a hundirse bajo la línea de pobreza y generaría más migraciones, de acuerdo con el Banco de Desarrollo Interamericano.
Las personas en una situación económica desesperante podrían tomar mayores riesgos para atravesar los fuertes controles de la frontera estadounidense, y la situación los hará más vulnerables a caer en las garras de traficantes que los fuercen a trabajar como esclavos para pagar sus deudas de viaje al ingresar en Estados Unidos, afirma Jones.
Contrabando de drogas, inmigrantes y tráfico de personas han caído bajo el control de los mismos cárteles, por lo que la migración se ha vuelto aún más peligrosa, asegura.
La corrupción y la violencia relacionada con las drogas están incrementándose en la región, en especial en América Central y en México pero también en países como Perú, en una época en la que los gobiernos están menos dispuestos a entregar fondos para luchar contra ese flagelo.
Shifter aseguró que la combinación de factores debería presionar a la administración del presidente Barack Obama para que revise su actitud en el combate de las drogas ilegales.
En definitiva, la mejor bola de cristal se nubla al momento de intentar predecir qué sucederá durante este año, pues es difícil calcular la duración de la recesión mundial o su impacto particular en diferentes partes de una región crecientemente diversa.
Jones y Shifter esperan que los países reconstruyan planes sociales a la vez que inviertan dinero en estrategias para impulsar sus economías. “Eventualmente, la situación afectará su apoyo político”, declaró Shiftee a CNS. “Si los gobiernos no son capaces de responder, estarán en problemas”.